5 rublos de oro: Cómo distinguir una falsificación casi perfecta de la original - AUCBURG | AUCBURG
5 rublos de oro: Cómo distinguir una falsificación casi perfecta de la original
Para realizar un peritaje, es importante conocer los parámetros físicos de referencia de las monedas originales. En este caso, se examinan tres tipos de falsificaciones, producidas en diferentes talleres, que se comparan con ejemplares auténticos.
Para realizar un peritaje, es importante conocer los parámetros físicos de referencia de las monedas originales. En este caso, se examinan tres tipos de falsificaciones, producidas en diferentes talleres, que se comparan con ejemplares auténticos.
La moneda de oro original de 5 rublos de la época de Nicolás II debe cumplir con los estrictos estándares establecidos por la casa de la moneda. Cualquier desviación de estas normas, especialmente en el peso, es un motivo serio para dudar de su autenticidad.
La primera falsificación que examinamos es una moneda de 5 rublos de 1897. Esta falsificación puede considerarse la más fácil de identificar. Para la comparación, se utiliza una moneda original del mismo año de emisión.
La característica principal que salta a la vista es el color. La moneda falsa tiene un tono notablemente más claro y amarillento en comparación con la original. Al pesarla, la falsificación marca 4,27 gramos, lo que se encuentra dentro del margen de error aceptable para una moneda auténtica.
Sin embargo, el factor decisivo es el diámetro. En la falsificación, es aproximadamente 1 mm mayor que en la original. Tal aumento de tamaño manteniendo el peso indica que la moneda fue fabricada con oro de una ley inferior.
Falsificación n.º 2 (1898): Peso insuficiente y detalles toscos
El segundo ejemplar es una falsificación de 5 rublos de 1898. A primera vista, su color es muy similar al original y difiere mínimamente. Sin embargo, la verificación del peso revela el engaño de inmediato: la moneda pesa solo 4,15 gramos, lo que es una clara evidencia de falsificación.
Además del peso, existen otras diferencias. El diseño en la moneda falsa está realizado con menos precisión y nitidez que en la original, y parece algo tosco. Una característica especialmente distintiva de esta falsificación es el ornamento de mala calidad en el canto (borde) de la moneda.
Falsificación n.º 2 (1898): Peso insuficiente y detalles toscos
Falsificación n.º 3 (1898): Una copia casi perfecta
La tercera falsificación, también fechada en 1898, es la más difícil de identificar. Sus parámetros físicos son prácticamente ideales: el peso es de 4,25-4,26 gramos, y el diámetro y el grosor se ajustan a la norma. Es probable que esta moneda esté hecha de oro de ley 900.
A pesar de esto, existen detalles sutiles que delatan la falsificación. La moneda parece acuñada de forma un poco más 'plana', y las letras del relieve son ligeramente más bajas que en la original. Las señales clave a las que hay que prestar atención son:
En el reverso, en el escudo central con San Jorge, el fondo detrás del jinete en la moneda original tiene líneas verticales nítidas. En la falsificación, estas líneas son visibles, pero desaparecen en una parte considerable del escudo.
El canto (borde) de la moneda. El ornamento está bien ejecutado, pero su estilo difiere del original. Además, el canto en sí es ligeramente convexo y redondeado, mientras que en la moneda auténtica es plano.
Falsificación n.º 3 (1898): Una copia casi perfecta
Los motivos de los falsificadores: ganancias más allá del oro
Surge la pregunta: ¿por qué falsificar monedas si están hechas de oro de una ley casi correcta? La razón reside en el valor numismático. En el caso de las dos primeras falsificaciones, el beneficio del falsificador consistía en ahorrar en oro puro utilizando una aleación de menor ley.
Sin embargo, en el caso de la tercera falsificación de alta calidad, el motivo era diferente. Durante muchos años, las monedas de 5 rublos de oro se vendían con una prima considerable sobre el valor del metal que contenían; el sobreprecio podía alcanzar el 30-40%. Al fabricar una copia exacta con oro de la ley correcta, el falsificador ganaba dinero precisamente con esta prima numismática.
Un esquema similar se utilizó para falsificar otras monedas de oro populares, como las estadounidenses de 20 dólares. Hoy en día, cuando estas monedas se venden con solo una pequeña prima sobre el precio del oro, fabricar falsificaciones de tal calidad no sería rentable.
Los motivos de los falsificadores: ganancias más allá del oro
Verificación final: análisis en el laboratorio de ensayo
A pesar de la inspección visual y la verificación de los parámetros físicos, se requiere un análisis de laboratorio para determinar con precisión la composición del metal. Se decidió enviar todas las monedas falsas investigadas, tanto las de 5 rublos como las de 10 rublos de estudios anteriores, al laboratorio de ensayo.
Solo después de recibir los resultados oficiales del análisis se podrá decir con total certeza cuál es la ley real del oro en cada una de estas falsificaciones. Estos datos permitirán comprender finalmente en qué se basaba el cálculo de los falsificadores en cada caso concreto.
Verificación final: análisis en el laboratorio de ensayo