Encapsulado de monedas: ¿cuándo es rentable y cuándo no? - AUCBURG | AUCBURG
Encapsulado de monedas: ¿cuándo es rentable y cuándo no?
Últimamente, ha surgido una clara tendencia entre los coleccionistas e inversores en numismática: la compra de monedas con el objetivo de su posterior encapsulado. El encapsulado, es decir, el proceso de sellar una moneda en una cápsula protectora especial (un 'slab') con una evaluación de su estado (grado) por parte de una empresa certificadora, se considera una forma de aumentar el valor del ejemplar.
Últimamente, ha surgido una clara tendencia entre los coleccionistas e inversores en numismática: la compra de monedas con el objetivo de su posterior encapsulado. El encapsulado, es decir, el proceso de sellar una moneda en una cápsula protectora especial (un 'slab') con una evaluación de su estado (grado) por parte de una empresa certificadora, se considera una forma de aumentar el valor del ejemplar.
Sin embargo, este proceso esconde muchos matices. No todas las monedas aumentan de valor automáticamente después de ser encapsuladas. Es importante entender qué ejemplares realmente vale la pena enviar a graduar y para cuáles este procedimiento no tiene sentido ni numismático ni financiero. Este enfoque está orientado principalmente a los inversores que adquieren monedas con el objetivo de obtener ganancias.
Coleccionista e inversor: dos enfoques diferentes
El enfoque hacia el encapsulado depende en gran medida de los objetivos. Para un coleccionista que reúne monedas 'por amor al arte', el encapsulado puede no ser tan importante como para un inversor. El inversor, en cambio, considera cada moneda como un activo cuyo valor se puede incrementar.
Un buen ejemplo es la moneda de oro de 10 dólares 'Indio' de 1911. En excelente estado y sin encapsular, puede costar alrededor de 1200 euros. Sin embargo, después de ser encapsulada y obtener un grado alto, como MS63, su valor puede dispararse hasta los 1800-2000 euros. En este caso, el beneficio financiero del procedimiento es evidente.
Por lo tanto, antes de decidirse a encapsular una moneda, es necesario definir claramente su objetivo: si es para enriquecer una colección personal por placer estético o una inversión financiera con expectativas de ganancias futuras. De esto dependerá qué monedas elegir y si vale la pena gastar dinero en su graduación.
Coleccionista e inversor: dos enfoques diferentes
Categoría 1: Monedas que es rentable encapsular
El encapsulado de monedas raras en un estado excepcionalmente bueno es lo que tiene más sentido financiero. Para tales ejemplares, cada punto adicional en el grado puede multiplicar su valor, compensando con creces los costos de la certificación.
Un claro ejemplo es el dólar Lafayette. Es una moneda bastante rara y su precio depende en gran medida de su conservación. Un ejemplar sin encapsular en buen estado puede costar entre 800 y 1000 dólares. Después de la graduación, la situación cambia radicalmente:
Con un grado MS 62, el precio aumenta a 1200-1300 dólares.
Con un grado MS 63, el valor ya alcanza los 1800 dólares.
Es precisamente en estas monedas, donde existe una gran diferencia de precio entre los grados, donde se construye la estrategia de inversión. El beneficio de la venta de una moneda así con un grado alto supera significativamente la inversión inicial y los costos del encapsulado.
Categoría 1: Monedas que es rentable encapsular
Categoría 2: Cuándo el encapsulado no tiene sentido
Existe un gran grupo de monedas cuyo encapsulado no es aconsejable desde el punto de vista financiero. Entre ellas se encuentran las monedas masivas y comunes, incluso si están en buen estado. Ejemplos de ello son los dólares Morgan o los florines austriacos.
Veámoslo con el ejemplo del dólar Morgan. Si se compra una moneda por 100-110 dólares y se gastan unos 50 dólares en el encapsulado, al obtener un grado medio como MS62 o MS63, el precio de venta final apenas cubrirá los gastos. Solo es posible obtener beneficios con grados muy altos (MS65 y superiores), lo cual es poco probable para la mayoría de los ejemplares.
A veces es más rentable adquirir una moneda ya encapsulada. Por ejemplo, un florín austriaco con grado MS62 se puede comprar por 70 euros, mientras que comprar la moneda 'en bruto' (40-50 euros) y encapsularla después (unos 50 euros) costaría casi 100 euros. En este caso, el encapsulado por cuenta propia genera pérdidas.
Categoría 2: Cuándo el encapsulado no tiene sentido
Categoría 3: La estrategia de 'comprar ahora, encapsular después'
La tercera categoría son las monedas con potencial de inversión a futuro, las llamadas 'durmientes'. Son ejemplares que hoy en día todavía son bastante comunes en alta calidad, pero con el tiempo su cantidad disminuirá y el precio de los mejores ejemplares aumentará. Un excelente ejemplo de este tipo de moneda es el chervonets de oro soviético 'El Sembrador'.
La estrategia consiste en lo siguiente: adquirir varias (por ejemplo, una decena) de estas monedas sin encapsular mientras su precio es relativamente bajo (620-650 dólares). Luego, tras examinarlas detenidamente, seleccionar los 3-4 mejores ejemplares para un futuro encapsulado y vender el resto para recuperar los costos iniciales. En unos años, cuando el mercado note la escasez de monedas en los grados más altos, un ejemplar encapsulado con una calificación de MS66 o MS67 podrá venderse por un precio considerablemente mayor, por ejemplo, 1000 dólares o más.
Los 5 rublos de oro de Alejandro III.
Los 10 dólares americanos 'Indio'.
El factor clave aquí es comprar material de calidad ahora para obtener el máximo beneficio en el futuro, cuando la demanda de ejemplares de alto grado aumente.
Categoría 3: La estrategia de 'comprar ahora, encapsular después'
La importancia de un profundo conocimiento del mercado
La numismática racional es imposible sin comprender los procesos del mercado. Simplemente comprar una moneda y enviarla a encapsular a ciegas es un camino hacia las pérdidas financieras. Un inversor exitoso debe analizar constantemente el mercado y estar bien informado.
Para tomar decisiones informadas, es necesario conocer:
Los precios actuales de las monedas sin encapsular ('en bruto').
El valor de las monedas en diferentes grados (por ejemplo, la diferencia entre MS62 y MS64).
Los costos del encapsulado, incluyendo logística y seguro.
La dinámica de precios y las tendencias en diversas plataformas de venta (eBay, Allegro, Violity) y subastas (por ejemplo, Künker).
La comprensión de estos factores permite determinar qué moneda es una inversión prometedora y cuál solo traerá decepción. El mercado cambia constantemente, y lo que era rentable ayer puede no serlo hoy.
La importancia de un profundo conocimiento del mercado
Tres enfoques para el encapsulado: una estrategia final
Categoría
Descripción
Ejemplos
Encapsular ahora
Monedas raras en estado excepcional, donde cada punto de grado aumenta significativamente el precio.
Dólar Lafayette, años raros o variedades de otras monedas.
No encapsular (o comprar ya encapsulada)
Monedas masivas y comunes, donde los costos del encapsulado no se recuperan con un grado medio.
Dólares Morgan comunes, florines austriacos, 50 centavos portugueses.
Comprar ahora, encapsular después
Monedas prometedoras que hoy están disponibles en buena calidad, pero que con el tiempo se volverán raras en grados altos.
Chervonets soviético 'El Sembrador', monedas de oro zaristas.
Así, todo el material numismático desde el punto de vista de la inversión en encapsulado se puede dividir en tres grupos principales. Cada uno requiere su propio enfoque para lograr el máximo rendimiento financiero.
La numismática exitosa es un equilibrio entre el placer estético de coleccionar y un cálculo financiero sobrio. A menudo, para mejorar la colección y adquirir un ejemplar más valioso, es necesario vender duplicados o monedas menos interesantes. Es precisamente este enfoque racional el que permite no solo disfrutar del pasatiempo, sino también convertirlo en una inversión rentable.
Tres enfoques para el encapsulado: una estrategia final