Cómo limpiar una moneda de bronce de la URSS en casa: un método simple y eficaz
Existen varias formas de comprar una moneda en una subasta y venderla en el mismo lugar por el doble de su precio. Uno de los métodos más efectivos es la preparación previa a la venta. Este es un enfoque simple pero eficaz, que será especialmente útil para coleccionistas principiantes y para aquellos que quieran ganar dinero con la reventa de monedas.

Aumento del valor de una moneda mejorando su estado
Existen varias formas de comprar una moneda en una subasta y venderla en el mismo lugar por el doble de su precio. Uno de los métodos más efectivos es la preparación previa a la venta. Este es un enfoque simple pero eficaz, que será especialmente útil para coleccionistas principiantes y para aquellos que quieran ganar dinero con la reventa de monedas.
La idea principal es poner la moneda en orden. Esto incluye limpiarla, patinarla y darle un aspecto de mayor calidad y estéticamente más atractivo. En esencia, es una especie de «tuning» que hace que la moneda sea más deseable para los compradores y, en consecuencia, aumenta su valor.
Dos métodos para limpiar monedas de bronce de aluminio
Para demostrar la eficacia de diferentes enfoques, se realizó un experimento con dos monedas equivalentes de la URSS: monedas de cinco kopeks de bronce de aluminio de los años 1928 y 1930. El objetivo era comparar dos métodos populares de limpieza casera y determinar cuál de ellos ofrece el mejor resultado.
Se eligió un método diferente para cada moneda:
- Moneda de 1928: limpieza con una pasta de pulir especial y vaselina.
- Moneda de 1930: limpieza con una goma de borrar de oficina común.

Herramientas y materiales para el trabajo
| Herramienta/Material | Uso y características |
| Pasta de pulir | Para la limpieza. Se recomienda una pasta para cromo y metal (por ejemplo, Pingo) con partículas finas para no rayar la moneda. |
| Vaselina | Para suavizar la acción de la pasta. Sirve cualquier vaselina de farmacia. |
| Cepillo de dientes | Herramienta principal para aplicar y frotar la pasta. Ayuda a limpiar los pequeños detalles del relieve. |
| Goma de borrar | Para el segundo método de limpieza. Se utiliza una goma de borrar Koh-I-Noor Hardtmuth. |
| Servilletas o toallas de papel | Para eliminar los restos de pasta y aceite. Las toallas de papel son preferibles. |
| Pinzas | Para sujetar la moneda mientras se calienta durante el patinado. |
| Aceite | Para crear la pátina. Sirve aceite sintético para automóviles, de oliva o de girasol (unos 50-60 gramos). |
Para llevar a cabo la limpieza y el posterior patinado, se necesitará un conjunto específico de herramientas y materiales. Es importante elegir correctamente los productos de limpieza para no dañar la superficie de la moneda. Esto es especialmente cierto en el caso de las pastas abrasivas, que deben tener una dispersión muy fina.

Método n.º 1: Limpieza con pasta y vaselina
El proceso de limpieza comienza aplicando una pequeña cantidad de vaselina en ambos lados de la moneda. Esto es necesario para suavizar la acción abrasiva de la pasta y hacer el proceso más delicado. La vaselina se extiende uniformemente sobre la superficie con un cepillo de dientes.
Después de esto, se aplica la pasta de pulir a la moneda, la cual debe frotarse cuidadosamente con un cepillo de dientes durante 3-4 minutos. Durante el proceso de limpieza, la pasta se oscurecerá al recoger la suciedad y los óxidos. Es importante usar el cepillo y no los dedos, ya que las cerdas penetran mejor en los pequeños detalles del relieve y no crean un efecto de «desgaste».
Este método es adecuado para eliminar la suciedad superficial. Sin embargo, para monedas con fuerte corrosión e incrustaciones profundas, puede no ser lo suficientemente eficaz. Después de la limpieza, la moneda debe lavarse con agua y jabón o detergente en polvo para eliminar por completo los restos de pasta y grasa.

Método n.º 2: Un experimento fallido con la goma de borrar
El segundo método implicaba limpiar la moneda con una goma de borrar. Primero se intentó limpiar la moneda húmeda, pero no tuvo ningún efecto. Luego, la moneda se secó y se volvió a intentar.
Sobre una superficie seca, la goma de borrar comenzó a eliminar la suciedad, pero el proceso resultó ser extremadamente ineficaz y laborioso. Este método no permite limpiar a fondo los pequeños detalles del relieve y requiere demasiado tiempo. En comparación con el método de limpieza con pasta, el uso de la goma de borrar resultó ser una pérdida de tiempo, por lo que no se recomienda.

Aplicación de pátina para completar el acabado
Después de la limpieza, la moneda se ve demasiado brillante y artificial. Para darle un aspecto noble y acabado, se aplica un patinado. Para ello, necesitará una estufa de gas, unas pinzas y un recipiente con aceite. Es importante tener cuidado al trabajar con fuego y objetos calientes.
El proceso de patinado es el siguiente:
- La moneda se sujeta con unas pinzas y se calienta uniformemente sobre la llama de un quemador de gas.
- El calentamiento continúa hasta que la moneda adquiere un tono amarillento. Este proceso dura unos 4 minutos.
- Una vez alcanzado el color deseado, la moneda caliente se sumerge inmediatamente en el recipiente con aceite para que se enfríe.
- Después de enfriarse, la moneda se saca y se seca con una servilleta, eliminando el exceso de aceite.
Como resultado, la moneda adquiere una pátina uniforme y hermosa, que se ve natural y mejora significativamente su apariencia.

Resultados del experimento: ¿qué método elegir?
La comparación de los resultados mostró la clara ventaja del primer método. La moneda de 1928, limpiada con pasta y patinada, se veía significativamente más atractiva e interesante que antes del tratamiento. La moneda de 1930, que se limpió con una goma de borrar, apenas cambió.
Por lo tanto, se puede concluir que una limpieza y un patinado competentes son factores clave para aumentar el valor de una moneda. Este enfoque integral, que combina la limpieza mecánica y la aplicación de una pátina artificial, no solo ayuda a ganar dinero con la reventa, sino también a mejorar el estado de las piezas en la propia colección.
