Un nuevo nivel de falsificaciones: cómo reconocer copias peligrosas de monedas del siglo XVIII
En el mundo de la numismática han aparecido falsificaciones y copias de monedas que están un nivel por encima de las variantes primitivas. Estos ejemplares más peligrosos pueden encontrarse tanto en internet como en los puestos de venta de clubes o en tiendas de antigüedades.

La aparición de ejemplares más peligrosos
En el mundo de la numismática han aparecido falsificaciones y copias de monedas que están un nivel por encima de las variantes primitivas. Estos ejemplares más peligrosos pueden encontrarse tanto en internet como en los puestos de venta de clubes o en tiendas de antigüedades.
A diferencia de las copias simples, que son fáciles de reconocer, estas falsificaciones están hechas con una calidad significativamente mayor. Representan una seria amenaza para los coleccionistas, ya que pueden engañar incluso a personas con cierta experiencia.
En el punto de mira: los rublos de Pedro II
| Tipo de moneda | Características distintivas |
| Tipo de Moscú | Canto con letras inscritas (letrado) |
| Tipo de San Petersburgo | Canto con muesca de cordoncillo |
Últimamente, en diversas plataformas comerciales han comenzado a aparecer con mayor frecuencia copias bastante bien hechas de rublos de principios del siglo XVIII. Se trata principalmente de monedas del reinado de Pedro II, presentadas en diversas variantes de cuño.
Existen varios tipos de estas falsificaciones que imitan monedas de diferentes casas de la moneda. Para estudiarlas, se pueden examinar dos representantes característicos que se diferencian en los detalles del diseño del canto (borde de la moneda).
A pesar de ser copias, pueden tener un sonido de plata bastante convincente, lo que añade dificultad a su identificación sin una inspección minuciosa.

Señas de identidad: pátina y camuflaje
Al examinar varias de estas falsificaciones a la vez, salta a la vista un rasgo común: un tipo específico de pátina. En el campo de la moneda se observa una pátina gris, y a lo largo del contorno del diseño, una pátina densa y oscura. Esta técnica crea una especie de camuflaje.
El análisis de fotografías de diversas plataformas de internet confirma que este astuto camuflaje es una característica recurrente de este tipo de falsificaciones. Cuando se ven varias de estas monedas juntas, la similitud en la ejecución se vuelve evidente.
Sin embargo, la situación cambia radicalmente cuando un coleccionista se encuentra con una de estas piezas de forma aislada. La falta de información y el deseo natural de ampliar la colección pueden jugar una mala pasada.

Imitación de la exfoliación y engaño en las fotos
Otra característica de estas falsificaciones es la imitación o la ausencia total de rastros de exfoliación del metal («capas»), que a menudo se encuentran en las monedas auténticas de ese período. Al examinarlas con aumento, este engaño se revela con bastante rapidez.
El problema es que no siempre es posible examinar la moneda en persona. Los estafadores a veces toman fotografías tan astutas y de alta calidad que pueden confundir incluso a un profesional experimentado, por no hablar de un coleccionista principiante.
Tales copias, aunque no son falsificaciones de la más alta calidad, pueden engañar fácilmente a un novato o a un numismático con poca experiencia. Esto se confirma por las frecuentes solicitudes de coleccionistas que piden evaluar la autenticidad de compras similares. Es importante recordar que no solo se copian las monedas de Pedro II, sino también las de todo el período del siglo XVIII.

Tres reglas para detectar una falsificación
Para protegerse de la compra de copias similares, conviene seguir algunas reglas sencillas.
- Halo oscuro de pátina a lo largo del contorno. La presencia de esta característica debe ser una señal para detener la compra. Aunque algo similar puede ocurrir en una moneda auténtica, para un coleccionista principiante es más seguro abstenerse de la transacción hasta consultar a un especialista, ya que la probabilidad de encontrarse con una falsificación es extremadamente alta.
- Verificación de la exfoliación («capas»). Examine la moneda con una lupa potente y de buena calidad. Si la moneda se vende a distancia, solicite fotografías detalladas de áreas específicas. En los lugares de exfoliación, las escamas de metal deben estar por encima del nivel del campo de la moneda y no pueden tener transiciones suavizadas.
- Estudio de ejemplares auténticos. Estudie atentamente las imágenes de monedas indiscutiblemente auténticas. Los archivos de subastas pasadas de las casas de subastas están disponibles públicamente y contienen fotografías de alta calidad que se pueden utilizar como referencia.
