Reacuñación no es falsificación: entendiendo los términos de la numismática - AUCBURG | AUCBURG
Reacuñación no es falsificación: entendiendo los términos de la numismática
En la numismática existe un tema bastante delicado relacionado con el uso incorrecto del término «reacuñación». Mucha gente aplica esta palabra indiscriminadamente a cualquier moneda falsa, lo cual es un enfoque completamente erróneo.
En la numismática existe un tema bastante delicado relacionado con el uso incorrecto del término «reacuñación». Mucha gente aplica esta palabra indiscriminadamente a cualquier moneda falsa, lo cual es un enfoque completamente erróneo.
Es importante recordar una regla clave: una reacuñación no es una falsificación. Estos dos conceptos tienen diferencias fundamentales, y su confusión genera desorden en la comprensión del valor y el origen de los objetos de colección.
¿Qué es realmente una reacuñación?
Término
Definición
Reacuñación
Moneda o signo monetario producido en una casa de la moneda oficial, pero en un momento diferente al indicado en la propia pieza.
Para utilizar correctamente la terminología numismática, es necesario comprender claramente el significado de cada concepto. La reacuñación tiene una definición estricta que la distingue de cualquier otro sucedáneo de moneda.
Un ejemplo sencillo sería una moneda con la fecha «1902» que en realidad fue acuñada mucho más tarde, por ejemplo, en la década de 1990. Esta emisión se produce oficialmente por encargo especial.
¿Qué es realmente una reacuñación?
Objetivos y características de las monedas reacuñadas
Las monedas reacuñadas son piezas completamente auténticas, ya que su acuñación se realiza en la casa de la moneda del estado. El objetivo principal de su creación es satisfacer la demanda de los coleccionistas, incluidos los de alto rango, que desean añadir a sus colecciones ejemplares raros de alta calidad.
A menudo, las monedas originales no están disponibles o se han conservado en mal estado. En tales casos, surge un encargo especial para producir una reacuñación. Las características clave de las monedas reacuñadas son:
Se fabrican en la casa de la moneda oficial.
Pueden ser acuñadas con los cuños originales, si se han conservado, o con cuños nuevos, prácticamente idénticos a los originales.
A veces tienen pequeñas marcas adicionales que permiten distinguirlas de la emisión original.
A menudo se producen en una calidad mejorada, como «Proof» (acabado espejo).
Su propósito principal es el coleccionismo, no el engaño.
Objetivos y características de las monedas reacuñadas
Ejemplo n.º 1: El kopek reacuñado de 1834
Un claro ejemplo de reacuñación es la moneda de 1 kopek de 1834 de forma ovalada. Este ejemplar fue producido mucho después de la fecha indicada, por encargo especial para un coleccionista de alto rango.
Una característica particular de esta reacuñación es su calidad de acabado mejorada y pulida, similar a Proof-like. Esto se hizo específicamente para embellecer la colección y presentar la moneda en su mejor forma, algo que a menudo no es posible con las monedas originales de ese período debido a su estado de conservación.
Ejemplo n.º 1: El kopek reacuñado de 1834
Ejemplo n.º 2: La moneda «37 rublos y 50 kopeks - 100 francos» de 1902
Una de las reacuñaciones más famosas es la moneda con doble denominación de 37 rublos y 50 kopeks y 100 francos de 1902. Las monedas originales se emitieron en una tirada limitada (unas 200 piezas) especialmente para la conferencia ruso-francesa y estaban destinadas a sus participantes. Posteriormente, la moneda fue reacuñada por encargos especiales y para conmemorar aniversarios del evento, llevando la tirada total a 330-350 ejemplares.
La extraña denominación se explica por la participación de Rusia en la Unión Monetaria Latina desde 1886. Antes de la reforma de Witte, 5 rublos rusos equivalían a 20 francos franceses, por lo que 100 francos eran equivalentes a 25 rublos. Después de la reforma, los parámetros de peso de las monedas de oro cambiaron en 1,5 veces, y el equivalente a 100 francos pasó a ser 37,5 rublos.
Existen reacuñaciones de esta moneda emitidas en la época soviética o en la década de 1990. Se diferencian del original por el material: fueron acuñadas en una aleación de cuproníquel, no en oro. Esta es una diferencia clave que impide engañar al coleccionista, ya que la moneda no imita el metal precioso.
Ejemplo n.º 2: La moneda «37 rublos y 50 kopeks - 100 francos» de 1902
La diferencia clave con una falsificación
Una reacuñación, fabricada en la casa de la moneda con un metal no precioso, no tiene como objetivo el engaño. Sin embargo, existen otras versiones: por ejemplo, variantes doradas de estas reacuñaciones de cuproníquel. Estas piezas, modificadas artesanalmente, ya se consideran falsificaciones, puesto que su objetivo es hacer pasar un metal barato por oro.
Además, existen falsificaciones evidentes: copias de alta calidad de la moneda de oro original, fabricadas por artesanos privados. Tales ejemplares son muy peligrosos para los coleccionistas. Por lo tanto, al comprar monedas raras y caras, es de vital importancia consultar a especialistas y expertos de confianza.