Peritaje de táleros falsos: cómo distinguir una copia del original - AUCBURG | AUCBURG
Peritaje de táleros falsos: cómo distinguir una copia del original
Existe la creencia errónea de que se falsifican principalmente las monedas nacionales. En realidad, se falsifica absolutamente todo lo que tiene demanda entre los coleccionistas, independientemente de su país de origen.
La prevalencia de las falsificaciones: no solo monedas locales
Existe la creencia errónea de que se falsifican principalmente las monedas nacionales. En realidad, se falsifica absolutamente todo lo que tiene demanda entre los coleccionistas, independientemente de su país de origen.
Las falsificaciones abarcan un amplio espectro de material numismático: desde monedas antiguas hasta ejemplares de Europa, Asia y países de Oriente. Cuanto mayor es el interés en un tipo de moneda específico, mayor es la probabilidad de encontrar en el mercado copias de alta calidad y peligrosas, capaces de engañar incluso a los numismátas más experimentados.
Ejemplo 1: Peritaje de un leeuwendaalder falso
Consideremos un ejemplo concreto: un leeuwendaalder falso. Esta moneda fue adquirida en una convención numismática e inicialmente estaba cubierta por una pátina oscura, densa y no uniforme, además de suciedad. Después de que el propietario decidiera limpiarla antes de añadirla a su colección, se hizo evidente que era una copia.
Los falsificadores intentaron darle un aspecto auténtico imitando corrosión en el campo de la moneda. Sin embargo, la principal característica que delata la copia es el canto (el borde de la moneda). En este ejemplar, resultó ser anormalmente afilado, lo cual no es característico de las monedas de esa época.
Al compararla con un leeuwendaalder auténtico, la diferencia se vuelve obvia. La moneda real muestra las marcas del tiempo: pequeñas fisuras que aparecieron durante la acuñación y una falta de definición en algunos detalles, lo que precisamente atestigua su autenticidad. El canto del original también se corresponde con la tecnología de su época y no posee esa nitidez perfecta.
Ejemplo 1: Peritaje de un leeuwendaalder falso
Ejemplo 2: Copia de un tálero sajón 'Los Tres Hermanos'
El segundo objeto de análisis es una copia de una moneda que imita un tálero sajón de 1524, conocido en los círculos de coleccionistas como 'Los Tres Hermanos'. Este ejemplar se delata casi de inmediato, aunque la imagen en el anverso y reverso está razonablemente bien hecha y podría engañar a un principiante.
La principal señal de falsificación aquí es el canto y la forma de la moneda. La copia tiene una circunferencia casi perfecta y una superficie del canto lisa. Para las monedas auténticas de ese período, esto es imposible, ya que los cospeles (discos de metal) se cortaban a mano, lo que resultaba en una geometría imperfecta.
Además, el color del metal de la copia tampoco se corresponde con el original. Estos detalles, relacionados con la tecnología de producción, son clave para determinar la autenticidad e indican inmediatamente el origen moderno del objeto.
Ejemplo 2: Copia de un tálero sajón 'Los Tres Hermanos'
Comparación del original y la copia: diferencias clave
Característica
Moneda auténtica
Moneda falsa
Canto (borde)
Irregular, corresponde al corte manual
Perfectamente liso y uniforme
Forma
Circunferencia imperfecta
Circunferencia casi perfecta
Color del metal
Corresponde a la plata de la época, con pátina natural
Inadecuado, tono no natural
Superficie
Desgaste natural, puede tener fisuras y acuñación débil
Envejecida artificialmente, sin rastros de circulación real
La comparación directa entre un tálero auténtico 'Los Tres Hermanos' y su copia demuestra claramente diferencias fundamentales. Incluso si la moneda original ha estado en circulación durante mucho tiempo y muestra signos de desgaste, conserva el color correcto del metal y puede tener un brillo de acuñación residual en los campos.
La copia, por el contrario, tiene un aspecto artificial. Las principales diferencias se pueden resumir en una tabla para mayor claridad.
Este conjunto de características permite distinguir con seguridad un artefacto histórico de una imitación moderna, incluso si la falsificación es de alta calidad.
Comparación del original y la copia: diferencias clave
El peso de la moneda: por qué no es el principal criterio de autenticidad
Una de las preguntas más frecuentes que preocupan a los coleccionistas es el papel del peso al determinar la autenticidad de una moneda. Contrariamente a la creencia popular, el peso no siempre es un factor decisivo, especialmente para las monedas antiguas.
Para ejemplares de los siglos XVII-XVIII, como táleros o rublos desde Pedro I hasta Pablo I, las fluctuaciones de peso eran enormes. Esto se debe a las particularidades de las tecnologías de acuñación de la época. Si se pesan varias monedas auténticas del mismo año y ceca, lo más probable es que su peso sea diferente. Por lo tanto, los valores de peso de los catálogos son promedios.
En cuanto a las monedas más tardías de los siglos XIX-XX, la situación es diferente. Los falsificadores han aprendido a copiar con alta precisión no solo la imagen, sino también el peso normativo. Por ejemplo, una copia de alta calidad del rublo '300 aniversario de la Casa Románov' pesará los 20 gramos reglamentarios. Por lo tanto, para determinar la autenticidad de tales monedas, es necesario prestar atención a otros matices más sutiles de la acuñación.
El peso de la moneda: por qué no es el principal criterio de autenticidad