El precio de los modelos de colección: verdad, mentira y valor de inversión - AUCBURG | AUCBURG
El precio de los modelos de colección: verdad, mentira y valor de inversión
Para muchos coleccionistas de modelos a escala, el coste de su afición es un tema delicado, especialmente en conversaciones con la familia. A menudo, el precio real de un modelo se oculta y se comunica a la familia un coste más modesto, un precio 'familiar'. Este pequeño truco se ha convertido casi en una tradición en la comunidad de coleccionistas.
El precio «secreto» del hobby: cómo mentir o decir la verdad
Para muchos coleccionistas de modelos a escala, el coste de su afición es un tema delicado, especialmente en conversaciones con la familia. A menudo, el precio real de un modelo se oculta y se comunica a la familia un coste más modesto, un precio 'familiar'. Este pequeño truco se ha convertido casi en una tradición en la comunidad de coleccionistas.
Un caso ilustrativo es la compra de un modelo del tractor 'Kirovets' a finales de 1985. Su coste era de 7 rublos, una suma con la que una familia de la época podía alimentarse durante toda una semana. Tal gasto sorprendió a la esposa, y desde entonces los precios de las nuevas adquisiciones para la colección comenzaron a 'ajustarse' a la baja.
Incluso surgió una especie de lenguaje secreto entre los coleccionistas. Al discutir el coste de un nuevo modelo en presencia de sus esposas, podían intercambiar miradas y gestos de complicidad para no revelar las cifras reales. Así, por ejemplo, un modelo que costaba miles de rublos podía presentarse como una compra de cien rublos.
El inicio de la colección: precios de la era soviética
Modelo
Precio en la época soviética
Moskvich / Zhiguli
3 rublos 50 kopeks
Kirovets K-700
7 rublos
Russo-Balt S24/40
8 rublos
Chaika GAZ-13
9 rublos 40 kopeks
GAZ (fábrica de Leningrado)
4 rublos - 4 rublos 30 kopeks
El coleccionismo de modelos de automóviles a escala 1:43 comenzó en serio en la década de 1980. Uno de los primeros modelos de la colección fue el 'Moskvich' IZH-Kombi. En la época soviética, los precios de estos modelos eran relativamente estables y asequibles, aunque no se consideraban baratos.
El precio medio de los modelos populares de turismos, como el 'Moskvich' o el 'Zhiguli', era de 3 rublos y 50 kopeks. Sin embargo, también existían ejemplares más caros, cuyo coste reflejaba su complejidad o rareza.
Para comprender la escala de precios, cabe señalar que el coste de 8 rublos del modelo 'Russo-Balt' era una suma considerable para un estudiante cuya beca mensual era de 40 rublos. La compra de tales modelos requería ahorrar y era un paso serio para un coleccionista.
El inicio de la colección: precios de la era soviética
La «peste del zinc» y el destino de los modelos antiguos
El tiempo es implacable, incluso para los modelos de metal. Muchos ejemplares producidos en la época soviética se deterioran con el tiempo debido a la llamada «peste del zinc». Este proceso es una degradación de la aleación de zinc con la que se fabrican los modelos, lo que provoca la aparición de grietas y la destrucción de la carrocería.
Un claro ejemplo de este fenómeno es aquel mismo tractor 'Kirovets' comprado en 1985. Décadas después, su carrocería naranja se cubrió de una red de grietas, especialmente en la parte delantera. El modelo se está desmoronando literalmente, aunque hasta hace poco estaba en perfecto estado.
Tales daños hacen que el modelo sea prácticamente irrecuperable y le quitan su valor de mercado. Se convierte en un «inválido» de la colección, que se guarda únicamente como un recuerdo. Venderlo por piezas no tiene sentido, ya que las partes principales de la carrocería ya están destruidas.
La «peste del zinc» y el destino de los modelos antiguos
De gastos a inversiones: el mercado de los modelos a escala hoy
Con el tiempo, la actitud hacia el coleccionismo y el valor de los propios modelos han cambiado radicalmente. Lo que antes era solo un hobby y un gasto, hoy se ha convertido para muchos en una forma de inversión. Las colecciones bien conservadas del período soviético valen ahora mucho dinero.
Los precios de los modelos han aumentado significativamente. Por ejemplo, un bulldozer T2, comprado ya en la época postsoviética, costó 700 rublos. Y un modelo moderno del KAMAZ de carreras de DeAgostini cuesta alrededor de 1999 rublos. La comprensión del valor de la colección también ha llegado con el tiempo a los miembros de la familia, que empiezan a apoyar la afición.
El mercado actual ofrece una enorme dispersión de precios. Por ejemplo, el mismo modelo de un autobús KAMAZ moderno puede venderse por precios que van desde los 4.500 hasta los 49.000 rublos, lo que indica la naturaleza especulativa del mercado. En tales condiciones, muchos coleccionistas establecen un límite de precio personal, por ejemplo, no más de 2.500 rublos por modelo.
De gastos a inversiones: el mercado de los modelos a escala hoy
El valor más allá del dinero
A pesar del creciente valor de mercado, para un verdadero coleccionista el valor de cada modelo no se mide solo en dinero. Mucho más importantes son los recuerdos y las historias asociadas a su adquisición. Cada modelo es una parte de la historia personal.
Aquel 'Kirovets' de siete rublos, aunque destruido por la «peste del zinc», sigue siendo invaluable. A él están ligados los recuerdos de 1985 y del nacimiento de una hija. Tales modelos se convierten en símbolos de ciertas etapas de la vida, y es imposible valorarlos en términos monetarios.
Una colección no es solo un gasto o una inversión. Es una afición que trae alegría y preserva la memoria del pasado. Por lo tanto, es importante no solo conocer el valor real de los modelos, sino también apreciar las emociones y los recuerdos que guardan.