Riesgos de envío: cómo evitar problemas con subastas y servicios postales - AUCBURG | AUCBURG
Riesgos de envío: cómo evitar problemas con subastas y servicios postales
Últimamente, el funcionamiento de los servicios postales genera cada vez más quejas. Se han vuelto más frecuentes los casos en que los productos comprados llegan dañados al destinatario, y a veces los paquetes simplemente desaparecen sin dejar rastro, sin llegar a su destino.
Últimamente, el funcionamiento de los servicios postales genera cada vez más quejas. Se han vuelto más frecuentes los casos en que los productos comprados llegan dañados al destinatario, y a veces los paquetes simplemente desaparecen sin dejar rastro, sin llegar a su destino.
Existen varios problemas principales que enfrentan los compradores durante el envío:
El artículo llega roto o dañado.
Los paquetes desaparecen por completo durante el proceso de envío.
Existen sospechas de intentos de abrir los paquetes y robar el contenido por parte de los empleados de correos.
Estas dificultades obligan a los compradores a buscar formas de proteger sus adquisiciones, pero a los riesgos ya existentes relacionados con el servicio postal se ha sumado un nuevo problema que proviene de las propias casas de subastas.
Cambio en el enfoque de las subastas respecto al envío
Además de los problemas con el correo, los compradores se han encontrado con una nueva dificultad en su relación con las casas de subastas tradicionales. Si antes ganar un lote era prácticamente la etapa final de la transacción, ahora es solo el comienzo de un largo y no siempre predecible viaje del artículo hacia su nuevo propietario.
Antes el proceso era simple: después de ganar en la subasta y pagar, el comprador podía estar seguro de que pronto se convertiría en el dueño de su adquisición. Hoy, la situación ha cambiado radicalmente, y el simple hecho de ganar ya no garantiza la recepción rápida y sin problemas del artículo.
Cambio en el enfoque de las subastas respecto al envío
El caso de la subasta belga: dos meses de espera
Un ejemplo ilustrativo es un caso ocurrido en una subasta belga. El 4 de julio, hace casi dos meses, se ganaron varios lotes. El pago se realizó en pocos días, pero el paquete nunca fue enviado.
Los intentos de contactar con la casa de subastas se complicaron por la barrera del idioma, ya que la comunicación se realizaba en francés. Tras contactar a través de un traductor, se descubrió que la casa de subastas ya no se encarga de los envíos. Este servicio lo presta una empresa externa que recoge el artículo, lo empaqueta y lo envía al consumidor final.
El caso de la subasta belga: dos meses de espera
Delegación de la responsabilidad en empresas externas
La situación en la que las casas de subastas delegan el envío a empresas externas se está convirtiendo en una práctica cada vez más común. De esta manera, se liberan de la carga y la responsabilidad del envío. En los términos y condiciones de participación en la subasta (Allgemeine Geschäftsbedingungen), a menudo se indica explícitamente que la casa de subastas no se hace responsable de los daños al artículo durante el transporte.
En el caso de la subasta belga, la primera empresa de transporte no respondía a las solicitudes. La casa de subastas aconsejó contactar a una segunda empresa de transporte, pero esto tampoco dio resultado. El problema se agravó por la temporada de vacaciones de verano. Después de más de un mes, el artículo aún no había sido enviado.
Delegación de la responsabilidad en empresas externas
Una solución inesperada al problema
La casualidad ayudó a resolver esta prolongada situación. Fue necesario pedir ayuda a uno de los suscriptores que vivía en Bélgica, cerca de la ciudad donde se encontraba la casa de subastas. Él fue personalmente, recogió los lotes ganados, los empaquetó por su cuenta y los envió por correo.
Al final, el artículo se recibió solo dos meses después de la subasta, y únicamente gracias a la ayuda de un tercero. Este caso demuestra cuán vulnerable se ha vuelto el comprador en este nuevo sistema, donde la casa de subastas y el servicio de entrega son entidades separadas que no siempre colaboran de manera eficaz.
Una solución inesperada al problema
Deterioro de la calidad del embalaje y la entrega
La calidad del servicio de las empresas postales ha disminuido notablemente en los últimos años, mientras que el costo de los servicios ha aumentado. Las empresas a las que las casas de subastas delegan el embalaje y el envío a menudo realizan su trabajo de manera negligente. Con frecuencia, los artículos se empaquetan de forma deficiente, lo que provoca que se dañen.
Los compradores reciben cada vez más paquetes en los que los objetos simplemente se mueven sueltos dentro de la caja, lo que casi inevitablemente conduce a su deterioro, especialmente si se trata de artículos frágiles. Esto se aplica no solo a los envíos internacionales, sino también a las entregas nacionales.
Deterioro de la calidad del embalaje y la entrega
Cómo proteger sus compras: consejos prácticos
Dada la situación actual, los compradores deben ser extremadamente cuidadosos. Para minimizar los riesgos, se pueden seguir algunas reglas simples, especialmente al tratar con casas de subastas desconocidas.
Estudie las condiciones de envío. Antes de pujar, lea atentamente las reglas de la subasta. Asegúrese de quién realiza el envío: la propia casa de subastas o una empresa externa.
Busque reseñas. Busque en internet y en foros opiniones sobre el funcionamiento de la casa de subastas específica y de la empresa de transporte, si se indica. Preste atención a las quejas relacionadas con la entrega.
Utilice contactos locales. Si tiene conocidos que viven cerca de la casa de subastas, pídales que recojan el lote en persona. Este es el método más fiable.
Empaquete con cuidado. Si envía usted mismo artículos frágiles, como porcelana o vidrio, utilice el método de 'caja dentro de una caja', desmonte los objetos en partes si es posible y no haga el paquete demasiado pesado; es mejor dividirlo en varios envíos.